30.3.17

Falsedades y verdades sobre la Semana Negra


Durante estos últimos días han aparecido algunas noticias acerca de la Semana Negra que, más que informar, han contribuido a la desinformación. Con el fin de tranquilizar a quienes nos habéis llamado o enviado mensajes mostrando vuestra preocupación, y, en general, a todos aquellos que os hayáis podido inquietar con estas noticias, los organizadores de la Semana Negra queremos señalar algunas falsedades aparecidas y explicar algunas verdades.

Algunas falsedades:


  1. Es falso que Hacienda haya embargado la marca Semana Negra.
  2. En ningún momento la Semana Negra ha solicitado a ninguna Administración pública nada parecido a un «rescate».
  3. Es falso que la Semana Negra tenga deuda alguna con la Seguridad Social.


Algunas verdades:


  1. Es cierto que la Semana Negra tiene una deuda aplazada con Hacienda, y, para conseguir ese aplazamiento, se puso como aval la marca Semana Negra, pero Hacienda nunca valoró siquiera su embargo, y menos aún sacarla a subasta, pues no hay motivo para ello.
  2. Lo único que la Semana Negra ha solicitado a una Administración pública es que el Ayuntamiento de Gijón pague la subvención del año 2016, que, a fecha de hoy, sigue sin pagar, lo que nos coloca en una difícil situación de falta de liquidez.
  3. La Semana Negra no se organiza para hacer negocio: nuestro objetivo económico es que el balance entre ingresos y gastos sea 0, es decir, que todo lo que se ingresa en cada edición de la Semana Negra se invierte en la celebración de esa misma edición.
  4. La Semana Negra está ultimando un plan de viabilidad que permitirá ir liquidando la deuda con sus acreedores.
  5. Los organizadores de la Semana Negra llevamos tiempo explicando que los recortes en las subvenciones públicas, la subida del IVA (que asumió la Semana Negra en lugar de repercutirlo), la escasez de patrocinio privado, las limitaciones de horario, y la crisis, que a todos nos ha afectado, estaban mermando nuestro presupuesto a pasos agigantados. La austeridad en el gasto ha sido constante en los últimos años, y pese a ello, hemos luchado por mantener una Semana Negra digna. Con la misma dignidad, lo único que ahora solicitamos es que el Ayuntamiento de Gijón cumpla con la palabra dada respecto a los apoyos a este festival que es, también, el de todos los gijoneses.


La XXX edición de la Semana Negra de Gijón se celebrará del 7 al 16 de julio próximo

13.7.16

Acceso (casi) directo

Texto y fotografías: Laura Muñoz

Que la retina guarde y proyecte en su tela. Es inevitable. Y hay que mirar con la intención de ver. 

El martes estuvo a reventar de llegadas, presentaciones, mesas redondas. Los (re)encuentros es algo que siempre ha caracterizado a la Semana Negra. Lo sigue haciendo.

Ayer aterrizaron en Gijón Marc Fernandez, redactor de la desparecida Alibi, revista francesa a la que tanto echamos de menos, también Rafael Melero, que presentó su Ful (de Fulgencio): la historia de un personaje de barrio con buen corazón pero muy mala suerte que decide, dentro del bucle del "quiero salir", robar a un narcotraficante; Tatiana Goransky trajo su Ball Boy y Don del agua bajo el título "Los impecables", que Carlos Salem introdujo a los presentes; en la misma carpa A quemarropa, Ángel de la Calle acompañó a Juan Bas y sus Pájaros quemados, del que dijo que su lectura "mejora notablemente la vida"; Carme Solé plasmó otro de sus "WHY?" mientras Ana Alcolea hablaba de El secreto del galeón. Si aún no saben el significado de este movimiento que lleva a cabo la artista plástica, pueden investigar aquí o pasear por las calles de Barcelona y buscar los rostros de estos niños de la guerra que reproduce. Altamente recomendable. 

La ruidosa marcha de los nudos del colombiano Juan Álvarez fue apadrinado por Paco Ignacio Taibo en la Carpa del Encuentro. Álvarez es un joven escritor, al que inauguro la categoría del "must" en los festivales de género. Habrá que ir desatando...

Cuba estuvo presente a través de Vladimir Hernández, que trajo bajo el brazo Indómito y que Alejandro Gallo diseccionó la tarde de ayer.

La nariz de payaso en Merche Medina, que igual está explicando el proceso de oxidación a los niños que recomendando algo para leer en su Versos y trazos, ya se ha convertido en habitual y los más pequeños la esperan en la Carpa 3 cada tarde. También omnipresente el poeta Jose Ramón Alarcón, al que entiendo por descarte: por favor, consigan y lean su Lupanario. Me entenderán. Qué bien habla!

Por supuesto, la cerveza fría de el Encuentro y el zulo plástico de la parte de atrás donde las reuniones que pretenden ser clandestinas se convierten en multitudinarias y la disciplina de la literatura se mezcla con la del cómic, la pintura, la música, escultura y el periodismo. 

Ahora sí. No más palabras. Las balas.